30.1.06

El Aeropuerto

Muchos de nosotros hemos ido al aeropuerto a dejar, a recibir, a ser dejados y a ser recibidos. Hoy me tocó ir a dejar. Ahí es una tierra de nadie a fin de cuentas., porque es la tierra donde quedan las emociones de todos.  El punto común es que todo es tan, pero tan intimo, que asombra. A un metro de mi alguien lloraba con pena profunda porque alguien que quiere y que no vera más se fue; por otro lado alguien más llegaba  tras haber dejado a alguien también que no lo verá más y es recibido con lágrimas por alguien que siempre lo quiso ver. Son miles de pequeñas emociones al mismo tiempo, expresadas, incontenidas.
En los aeropuertos tiene que haber algo, una energía que se crea y que absorbe y se  alimenta de esas mismas emociones y,  a la vez, inspira nuevas vivencias, una dualidad que experimenté esta mañana.

Una vida puede caber en una maleta.

9 Comments:

Blogger Es mas que amor said...

muchos quisieran que en la maleta cupiera algo mas que la vida y los recuerdos, las esperanzas y los que dejas atras... muchas veces quisiera ir en esa maleta para no separarnos jamas...

que tendran esos lugares pues debe haber algo asi como un tunel que se lleve las penas y las alegrias para convertirlas en algo.. tal vez alegria en pocas cantidades quizas... nadie sabe..

cariños

nev

enero 30, 2006 8:07 p.m.  
Blogger Nacho said...

Según "Emmanuel", representante de los sentimientos "OTI", también en una bolsa cabe la vida.

enero 30, 2006 10:27 p.m.  
Blogger Denise said...

Me ha tocado de ambos lados, y definitivamente lo más difícil es que se vaya alguien que se quiere, y que de paso no se sabe cuándo volverás a ver... Bujuuu

enero 31, 2006 6:32 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Pues yo creo que todas esas emociones que con tanto celo guarda el ser humano, y en ese momento preciso exhibe....sirven para alimentar el ego de los mismos aduaneros,..los cuales se regocijan con los males ajenos.
Y por si aún quedara pizca de algún sentimiento,...ZAS !!
Ahi están los taxistas, cuya voracidad en cuanto a desaparecer los buenos recuerdos del mundo desaparezcan....Al igual que los eskimales, yo prefiero no decir adiós.

enero 31, 2006 8:23 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Deja tu eso. Una de las cosa que se pueden ver en el arepopuerto de Hillo, y que no lo ves en todos los demas, es el fenomeno migratorio y sus participantes. Ya desde que sales del D.F. o Guadalajara es evidente quienes van a Hermosillo buscando la antesala al "suenio americano." Los ves con los ojos grades y brillantes y solo una bolsa de plastico o una minimaletita donde traen todas sus pertenencias y suenios. Lo peor viene al llegar a Hillo. O son interceptados por la migra mexicana (que a veces es peor que la gringa) o son semiraptados por los taxistas que cobran pequenias fortunas por acercarlos a sus "suenios". Eso si que es gasho.

enero 31, 2006 10:14 a.m.  
Blogger Gade Herrera said...

Lo peor de todo es que no nos dejan meternos a ver como despegan los aviones, así como en las películas gringas...

Chale.}

enero 31, 2006 11:31 a.m.  
Blogger Loocila said...

en los aereopuertos tambien reside la felicidad de "al fin me voy de aquì".

enero 31, 2006 6:04 p.m.  
Blogger La casa de Claudia said...

también una vida puede caber en una cartera.

enero 31, 2006 8:35 p.m.  
Blogger Mr. gonX said...

A mi los aeropuertos me provocan una especie de nostalgia. Es como un agujero negro que te chupa el alma y la va a aventar a quién sabe donde, extraviada como las maletas de algunos viajeros.

febrero 01, 2006 2:16 a.m.  

Publicar un comentario

<< Home